Blog de Arte The Biombo

Exposición colectiva Linda Cortile en la Galería Zielinsky

Promoviendo el arte y la cultura

Exposición colectiva Linda Cortile en la Galería Zielinsky

Con Robert Llimós, Leonardo Finotti, Denise Alves-Rodrigues, Romy Pocztaruk y Daniel Ortega

21 de enero – 28 de febrero 2020

Galería Zielinsky presenta Linda Cortile, una exposición colectiva que reúne las obras de los artistas Robert Llimós, Leonardo Finotti, Denise Alves-Rodrigues, Romy Pocztaruk y Daniel Ortega. Cada uno de ellos, a su manera, explora casos donde los hechos radican entre teorías conspiratorias e historias verídicas sobre abducciones y experiencias con extraterrestres; ya sea a través del contacto directo que tuvieron los artistas, ya sea a través de la investigación sobre casos de avistamiento. Junto a ello, se agrupan proyectos que investigan la carrera armamentística nuclear brasileña durante la Guerra Fría, arquitecturas insólitas que parecen haberse posado sobre la Tierra desde otro planeta, así como formaciones geológicas creadas para un futuro no tan lejano.

“Sobre un edificio de apartamentos frente al puente de Brooklyn, había un enorme OVNI en forma de disco. Aún más increíble, una mujer seguida por tres criaturas estaba «flotando en el aire» y se dirigía a la nave. Una vez a bordo, el objeto descendía a un ritmo aterrador hacia el East River, cerca del muelle 17”. Esta mujer era Linda Cortile, presuntamente secuestrada y abducida mientras se encontraba en su apartamento en Manhattan a finales de 1989; un evento que habría sido presenciado por varios testigos, incluyendo personalidades influyentes.

Budd Hopkins, pintor, escultor y ufólogo estadounidense condujo la investigación donde dos agentes de la CIA y el entonces Secretario General de las Naciones Unidas se vieron salpicados en aquel suceso que tres décadas más tarde sigue guardando un misterio.

El caso que da nombre a esta muestra, es hilo argumental de un relato que nos lleva ineludiblemente a considerar la obra más enigmática del artista Robert Llimós (1943, Barcelona. España). La deriva casi obsesiva por representar los extraterrestres con los que se topó una tarde paseando por la playa de Fortaleza (Brasil) es extraordinaria en un pintor de reconocido talento y trayectoria. Después de una década desde los hechos Llimós todavía “se prolonga por el río de la incomprensión hacia el mar galáctico de la verdad no humana” en palabras de José Antonio López de Espinosa, productor, director y realizador de cine.

De la mano de Denise Alves-Rodrigues (1981, Itaporã, Brasil), nos trasladamos a los “hechos sonoros” del Caso Guarapiranga, un evento que ocurrió en el extremo sur de la ciudad de São Paulo en 1988, cuando el cuerpo mutilado de un hombre fue encontrado a orillas de la presa presentando signos de perforación y quemaduras.

Los ufólogos recogieron declaraciones de personas locales que hablaban sobre la aparición de luces en el cielo nocturno y sucesos extraños en el bosque y sostuvieron que el cuerpo había sido víctima de un secuestro violento por extraterrestres. La policía científica declaró que las perforaciones fueron hechas por carroñeros, y que las quemaduras no eran quemaduras, sino el resultado de malas fotografías de un cuerpo en estado de descomposición. Leyendo el caso y comprendiendo que era imposible llegar a una conclusión a través del relato y las evidencias, Alves-Rodrigues decidió acercarse al lugar y “cosechar el testimonio de la tierra y el aire”.

La arquitectura, también huella en la tierra y el aire, nos llega en modo de fotografías de la mano de Leonardo Finotti (1977, Uberlândia, Brasil) y Romy Pocztaruk (1983, Porto Alegre, Brasil) quienes plasman respectivamente construcciones inverosímiles y secretos de estado. “Casa Bola” (Eduardo Longo, Sao Paulo), aparece como morada extraterrestre en la Tierra, entre la arboleda, desde una perspectiva espacial, mientras que “Bombrasil” se trata de una investigación fotográfica y documental sobre el desarrollo de la carrera armamentística nuclear en el estado brasileño durante las décadas de los 60 y 80, que llevó a la Dictadura Militar a desarrollar de manera oculta tecnología para la extracción y enriquecimiento de uranio y la construcción de bombas atómicas y un submarino atómico.

A su paso, Daniel Ortega (1986, Ciudad Real, España) siembra el suelo de la galería con piezas de su serie Espécimen, objetos tridimensionales moldeados a partir del objet trouvé a caballo entre lo natural y lo artificial, entre realidad y ficción. Cada conjunto de roca natural y resina poliéster imprime una evolución temporal y formal, y se impone como puente metafórico hacia nuestra civilización, donde el propio desarrollo del ser humano se distorsiona creando un confuso espacio donde convergen evolución y autodestrucción.

 

No hay comentarios

Añade tu comentario